Me gusta observar las montañas cuando paseo, y esta vez observé en la cima de una de ellas algo extraño, pero no llegaba a divisarlo a ciencia cierta lo que era, por lo que otro día con prismáticos en mano constaté que era una la mitad de una torre, como la mitad de un cilindro.
Ya delante del ordenador busqué y encontré que se trataba del Castell de Sant Miquel de Montornés, o lo que queda de el.
Tras leer algo de su historia programé la salida para el sábado. La ruta habitual por Serra Marina hasta la torre de control de Galzeran la hicimos cinco caubikers pero solo Esecai se quiso aventurar conmigo.
Al bajar hasta la Font de la Merçè cual fue nuestra sorpresa el ver la cantidad de nieve que quedaba en esa zona casi una semana después de la nevada en Barcelona.
Estaba todo precioso y al principio nos daba reparo bajar por esas "pistas de ski" pero al ver que nuestras ruedas agarraban bien pues..A saco.
Justo al final de esa colina estaba el objetivo a cumplir.
Una vez en la Font comenzamos la subida sin problemas y ya con los tres cruces estudiados, lleguemos hasta el final del camino. A partir de hay 20 metros de trekking hasta la Torre.
Parte de la muralla que queda en pie.
